Rogamos disculpen de nuevo la interrupción, pero es de vital importancia que visionen esta trilogía de cortos de Nacho Vigalondo. El futuro está en sus manos:
1:
2:
3:
viernes, 6 de febrero de 2009
jueves, 5 de febrero de 2009
These boots were NOT made for walking (III)
(por la razón que sea, las imágenes de posters polacos que colgué parecen no verse. Una pena, os recomiendo que entréis en su web para echarle un vistazo)
Jueves 29:
Nos levantamos y fuimos a la estación de trenes, donde ya estuvimos el día anterior comprando el billete de un tren más barato (y lento) de lo normal que salía a las 10:55, aunque no aparecía en los horarios. Llegamos allí y la información sobre el tren es inexistente. Se mascaba la tragedia y cuando en el punto de información nos dijeron que ese tren verdaderamente no existía las cosas no parecieron mejorar. ¿El timo de la estampita en versión oficial? No se, sea como fuere había otro tren lento quince minutos más tarde (11:10), que fue el que finalmente cogimos.
El viaje, en un tren antiguo pero molón (casi nadie viajaba en él), entre la siestecita de rigor, leer, hablar, ver el paisaje, etc. no se nos hizo nada largo así que llegamos bastante frescos a Cracovia.

Nada más llegar al hostal nos hicieron el lío diciéndonos que la habitación compartida que teníamos reservada estaba completa pero que tenían una doble por un poco más. Al final accedimos y por 3 euros más (entre las dos noches) dormimos en una doble que estaba muy bien. El hostal estaba bien pero probablemente por ser nuevo era casi más rollo hotel, sin ese ambiente especial que tienen los hostales juveniles (¡todavía soy joven! No sé si os habéis fijado, pero a los 26 te empiezan a cobrar como adulto en un cojón de cosas...).
Nuestro primer paseo nocturno (no tanto por ser de noche como por la falta de luz) por Cracovia desbordó mis expectativas. Verdaderamente es una ciudad bonita y llena de vida (y estudiantes).
Tras cenar bastante pronto decidimos tomar el pulso a los bares de heavy/rock de la ciudad y ver si mejoraban lo visto en Varsovia. Los resultados del primer bar que pusimos a prueba no podían ser más descorazonadores; el "LochNess" primero nos obsequió con una actuación en acústico bastante pobretona para luego poner la misma mierda que se podría escuchar en un prospekto cualquiera. ¡Que baje Dios y se atreva a decirme que mi cólera no es justificada cuando empieza a sonar R&B o regeton! Como alma que lleva el diablo salímos del mal llamado "Rock bar".
Para aumentar la confusión, mientras eso ocurría en ese bar de rock, en uno llamado "Jazz Rock" ponían metal. No comment.

Continuamos nuestro aventura con el siguiente bar en nuestra lista; "The Tower", donde si se daba lo que se prometía (rock y metal) aunque en la sala principal la música dependía de un jukebox cuyo coste era de unos 22 centimos por canción. Y si bien es un gustazo poner un temita de U.D.O. no es menos cierto que había un brasazas con un gusto musical nulo y cuyas selecciones comprendieron desde un par de temas del disco de Metallica con la orquesta (¡¡!!) hasta el puto "Losing my religion" de zzzzzz.
Despues de tomar una o dos cervezas fuimos al último bar de metal de nuestra lista "Progressija", donde no había mucha gente pero el ambiente era netamente metalero. La música era demasiado extrema para mi gusto pero como estuvimos hablando con el camarero y un habitual del bar, se nos hizo muy ameno. Con este último quedamos en volvernos a ver la noche siguiente en el mismo bar.
Salimos del bar y quedamos con el grupo de erasmus que vimos en Varsovia, pues ellos también se encontraban en esemomento en Cracovia. Era bastante pronto (no debían ser más de las 23-24 horas) y nos fuimos a un club donde nos encontramos a un grupo de españoles que estaba de erasmus en el norte de Polonia, no recuerdo el nombre de la ciudad. Al de un par de horas Micha y servidor nos piramos al hostal.
Al llegar al hostal encaminamos nuestros pasos a la cocina, donde nos esperaba una sorpresa.
Pero esa es otra historia...
Jueves 29:
Nos levantamos y fuimos a la estación de trenes, donde ya estuvimos el día anterior comprando el billete de un tren más barato (y lento) de lo normal que salía a las 10:55, aunque no aparecía en los horarios. Llegamos allí y la información sobre el tren es inexistente. Se mascaba la tragedia y cuando en el punto de información nos dijeron que ese tren verdaderamente no existía las cosas no parecieron mejorar. ¿El timo de la estampita en versión oficial? No se, sea como fuere había otro tren lento quince minutos más tarde (11:10), que fue el que finalmente cogimos.
El viaje, en un tren antiguo pero molón (casi nadie viajaba en él), entre la siestecita de rigor, leer, hablar, ver el paisaje, etc. no se nos hizo nada largo así que llegamos bastante frescos a Cracovia.
Nada más llegar al hostal nos hicieron el lío diciéndonos que la habitación compartida que teníamos reservada estaba completa pero que tenían una doble por un poco más. Al final accedimos y por 3 euros más (entre las dos noches) dormimos en una doble que estaba muy bien. El hostal estaba bien pero probablemente por ser nuevo era casi más rollo hotel, sin ese ambiente especial que tienen los hostales juveniles (¡todavía soy joven! No sé si os habéis fijado, pero a los 26 te empiezan a cobrar como adulto en un cojón de cosas...).
Nuestro primer paseo nocturno (no tanto por ser de noche como por la falta de luz) por Cracovia desbordó mis expectativas. Verdaderamente es una ciudad bonita y llena de vida (y estudiantes).
Tras cenar bastante pronto decidimos tomar el pulso a los bares de heavy/rock de la ciudad y ver si mejoraban lo visto en Varsovia. Los resultados del primer bar que pusimos a prueba no podían ser más descorazonadores; el "LochNess" primero nos obsequió con una actuación en acústico bastante pobretona para luego poner la misma mierda que se podría escuchar en un prospekto cualquiera. ¡Que baje Dios y se atreva a decirme que mi cólera no es justificada cuando empieza a sonar R&B o regeton! Como alma que lleva el diablo salímos del mal llamado "Rock bar".
Para aumentar la confusión, mientras eso ocurría en ese bar de rock, en uno llamado "Jazz Rock" ponían metal. No comment.
Continuamos nuestro aventura con el siguiente bar en nuestra lista; "The Tower", donde si se daba lo que se prometía (rock y metal) aunque en la sala principal la música dependía de un jukebox cuyo coste era de unos 22 centimos por canción. Y si bien es un gustazo poner un temita de U.D.O. no es menos cierto que había un brasazas con un gusto musical nulo y cuyas selecciones comprendieron desde un par de temas del disco de Metallica con la orquesta (¡¡!!) hasta el puto "Losing my religion" de zzzzzz.
Despues de tomar una o dos cervezas fuimos al último bar de metal de nuestra lista "Progressija", donde no había mucha gente pero el ambiente era netamente metalero. La música era demasiado extrema para mi gusto pero como estuvimos hablando con el camarero y un habitual del bar, se nos hizo muy ameno. Con este último quedamos en volvernos a ver la noche siguiente en el mismo bar.
Salimos del bar y quedamos con el grupo de erasmus que vimos en Varsovia, pues ellos también se encontraban en esemomento en Cracovia. Era bastante pronto (no debían ser más de las 23-24 horas) y nos fuimos a un club donde nos encontramos a un grupo de españoles que estaba de erasmus en el norte de Polonia, no recuerdo el nombre de la ciudad. Al de un par de horas Micha y servidor nos piramos al hostal.
Al llegar al hostal encaminamos nuestros pasos a la cocina, donde nos esperaba una sorpresa.
Pero esa es otra historia...
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miércoles, 4 de febrero de 2009
Intermedio
Interrumpimos la emisión de "These boots were NOT made for walking" para ofrecerles una pequeña selección de imágenes de la galería de posters polaca mencionada anteriormente. Disculpen las molestias y esperemos que sean de su agrado.
Jazz:



Teatro:



Circo:
Cine:
Variado:


Jazz:
Teatro:
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martes, 3 de febrero de 2009
These boots were NOT made for walking (II)
Miércoles 28:
Pasamos toda la mañana andando por el centro de Varsovia hasta que fuimos a comer a un pequeño restaurante cercano a la universidad en el que comían estudiantes y ancianos con un pie en la indigencia (como en la Carlos III, por cierto). Obviamente, tamaña fauna solo podía ser debida a un precio amoldadísimo a nuestros bolsillos: un primero y dos segundos por algo más de tres euros. Se podría pensar que por el camino se habían dejado la calidad, pero a pesar de algún plato un poco rancho, lo cierto es que estaba todo bueno y donde más habían ahorrado era en la cubertería, siendo ésta de latón.

Tras comer, nos dirigimos al edificio que tenéis sobre estas lineas para subir hasta la planta 32 desde donde admirar unas panoramicas no especialmente espectaculares (era un día bastante gris) y hacer el chorra con la exposición de ciencia para niños que tenían montada.

Después de andar otro rato más y visitar lo que se suponía era una galería de arte con posters polacos (pero que en realidad era un simple tienda, eso sí, con un material impresionante pues en Polonia hacen sus propios carteles de películas y son una obra de arte. Ver las imagenes que cierran esta entrada como ejemplo), volvimos al hostal para una breve siesta y prepararnos para la noche. Allí cenamos una pizza con 40% de descuento y departimos brevemente con las compañeras de habitación y otra gente.
Cuando por fin salimos nos dirigimos a un pub bastante infecto llamado "70's" donde ponían la mierda de siempre. Poca cosa hay que contar del lugar salvo que, debido a un strip-tease masculino, había bastantes chavalas.
Pero esa es otra historia...

Pasamos toda la mañana andando por el centro de Varsovia hasta que fuimos a comer a un pequeño restaurante cercano a la universidad en el que comían estudiantes y ancianos con un pie en la indigencia (como en la Carlos III, por cierto). Obviamente, tamaña fauna solo podía ser debida a un precio amoldadísimo a nuestros bolsillos: un primero y dos segundos por algo más de tres euros. Se podría pensar que por el camino se habían dejado la calidad, pero a pesar de algún plato un poco rancho, lo cierto es que estaba todo bueno y donde más habían ahorrado era en la cubertería, siendo ésta de latón.
Tras comer, nos dirigimos al edificio que tenéis sobre estas lineas para subir hasta la planta 32 desde donde admirar unas panoramicas no especialmente espectaculares (era un día bastante gris) y hacer el chorra con la exposición de ciencia para niños que tenían montada.
Después de andar otro rato más y visitar lo que se suponía era una galería de arte con posters polacos (pero que en realidad era un simple tienda, eso sí, con un material impresionante pues en Polonia hacen sus propios carteles de películas y son una obra de arte. Ver las imagenes que cierran esta entrada como ejemplo), volvimos al hostal para una breve siesta y prepararnos para la noche. Allí cenamos una pizza con 40% de descuento y departimos brevemente con las compañeras de habitación y otra gente.
Cuando por fin salimos nos dirigimos a un pub bastante infecto llamado "70's" donde ponían la mierda de siempre. Poca cosa hay que contar del lugar salvo que, debido a un strip-tease masculino, había bastantes chavalas.
Pero esa es otra historia...
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domingo, 1 de febrero de 2009
These boots were NOT made for walking (I)
Después de un viaje de diez horas en autobús que incluyó todo tipo de estrategias para no compartir asiento y una parada en la frontera sin incidentes, Micha y servidor llegamos a Polonia con el objetivo de patearnos las ciudades de Varsovia y Cracovia. Éste es el emocionante relato de lo que allí nos aconteció:
Martes 27th:
Nada más llegar a la estación de Varsovia, destemplados por la ausencia de calefacción en el tramo final del viaje (la crisis del petroleo ruso, supongo) y tras los típicos minutos de desorientación por la falta de sueño, dinero e información, nos pusimos manos a la obra para liberarnos de lo primero (el gélido aire que corría ayudó bastante a ello), conseguir lo segundo (6 euros de comisión) y preguntar por lo tercero ("¿Seguro que ha dicho bus 127?").
Llegamos a nuestra parada y de allí al hostal, de nombre Okidoki, donde nos dejaron sobar un par de horas de estrangis en la zona común, hasta que poco después de despertarnos nos encontramos con otros erasmus que también estaban visitando Polonia. Tras un desayuno en común cada grupo siguió su camino y nosotros nos dirigimos hacia el centro para dar nuestro primer paseo por Varsovia.
De forma similar a mi experiencia con la ciudad de Atenas, Varsovia me gustó mucho más de lo que los desalentadores comentarios de todo el mundo podían hacer prever. La parte antigua, aunque pequeña, es realmente bonita y el centro de Varsovia es un pequeño caos con una amplia avenida a modo de eje central estilo comunista pero inundada de publicidad en forma de pantallas de neón, edificios con avisos rollo Blade Runner y tiendas de gigantescos letreros. Un delirio capitalista que me resulta visualmente muy atractivo, quizás por entrar de lleno en lo que mi imaginario (moldeado por películas de sci-fi, basicamente) entiende por "el futuro".
Y si bien ambas zonas me gustaron, el área de Varsovia que robó mi corazón es "Praga", con zonas sin restaurar de la guerra y esos edificios desconchados y a punto de caerse que tanto me gustan. Es una putada que no tenga fotos de allí porque es la hostia entrar en los patios interiores de las casas y encontrarte que, en gran parte de ellos, tienen altares a la Virgen. Joder, hay tanto que se podría hablar de cada uno de esos edificios... Los avisos de "peligro mortal" con la calavera más heavy que he visto en la vida, los niños jugando en la ventana de su casa mientras en el otro extremo del patio todo está apuntalado con maderas en las ventanas por peligro de derrumbe, las mencionadas virgenes, las fachadas ennegrecidas, una perturbadora imagen de una familia hecha con las manos con lo que parecía ser arcilla en el "tunel" de acceso a uno de los patios, los muros reventados por agujeros, etc.
Nuestra visita a esta zona de la ciudad terminó en el área más alejada del centro, donde junto a una iglesia reconvertida en comedor social, había una antigua fabrica reconvertida en centro cultural. Entramos a echar una ojeada y nos encontramos con una extraordinaria sala de conciertos y un bar bohemio, siempre que lo lujoso de su propuesta (sofas de cuero, luces cojonudas, sistema de audio perfecto en un entorno que simulaba a la perfección el desvencijado aspecto de una fábrica) y el precio de sus consumiciones sea compatible con el concepto de bohemia. Al hilo de esto y para aquellos especialmente preocupados por esta cuestión, no puedo dejar de recomendar el último Repronto (http://minchinela.com/repronto/2009/02/01/capitulo-18-%E2%80%9Cla-mili-bohemia%E2%80%9D/) del siempre genial equipo dirigido por Raul Minchinela. El que, como yo, se dé por aludido, probablemente es porque deba hacerlo.
Tras tamaño recorrido por la ciudad y con un creciente dolor de pies ocasionado por las botas que llevé al viaje, volvimos al hostal a echar una siestecita que fue interrumpida por la llegada de nuestras compañeras de habitación; unas chicas inglesas muy atractivas (cada una a su estilo) de entre las cuales destacaba por su acento una de ellas. Hacia tiempo que no escuchaba un inglés tan puro, era como escuchar la BBC. Si el acento puede ser considerado un fetiche, aquí tendríamos un claro caso.
Cuando finalmente nos despertamos, cenamos en un kebab (pues, debido al ingente número de ellos que había, consideramos que debía ser comida típica polaca) y nos dirigimos al bar de heavy-rock "RockNRoll", donde comprobé con horror que ponían música reage. Parece ser que es algo que hacen en determinadas noches pero eso no es excusa. NUNCA, repito, NUNCA, se puede poner esa BASURA en un bar que se considera a si mismo de metal. Un cero como una casa, por tanto, al garito y a aquellos que movían la cabeza "debuenrollito" siguiendo el ritmo. Bob Marley, a empujar los cipreses desde abajo.
Asqueado por la situación, nos movimos a un local de estudiantes llamado Proxima. Después de andar cerca de media hora comprobamos que, en contra de la descripción de la web, estaba cerrado. Después de esto, y tras ver irse nuestro autobus, decidimos dar la noche cerrada con el calificativo de "mayúsculo fracaso".
No pasa nada, era martes y las mejores noches estaban por venir.
Pero esa es otra historia...
jueves, 15 de enero de 2009
Curiosidades Lituanas / Lithuanian Peculiarities: Vol V
Curiosidad nº 5: La policía
La policía es, sin duda alguna, un tema que preocupa a nuestros lectores. Quien más y quien menos todos hemos tenido algún encontronazo con las fuerzas vivas a lo largo de nuestra vida pero no por ello es lícito usar este blog para hacer broma del asunto o desquitarse de algún malentendido pasado que ha podido llevar al redactor a llevarse (siempre presuntamente) una reprimenda, multa o porrazo. Al fin y al cabo, eso también puede ocurrir dentro de una relación tan consolidada como la paterno-filial, ¿no?
Pues eso, que no es éste momento de soltar mentiras como que los antidisturbios van hasta el culo de farlopa antes de actuar o infundados topicazos como que "nunca que les necesité estuvieron para ayudarme pero siempre son capaces de encontrar tiempo para molestarme." Así que ya saben, circulen y no formen grupos a la hora de leer esta quinta Curiosidad Lituana.

A diferencia de la española, omnipresente en general pero muy especialmente en el contexto de las manifestaciones de estudiantes (¡genial cuando hay más madera que estudiantes!), en Lituania no se ve demasiado a la policía aunque tiene la capacidad de aparecer en los momentos en los que surgen problemas.
Cómo lo consiguen sin prácticamente patrullar o tener agentes en las calles es uno de los grandes misterios de mi existencia lituana. Descartando la posibilidad de que solo contraten a aquellas personas con el don de la ubicuidad, una improbable explicación la podríamos encontrar en los anuncios emitidos en las pantallas de algunos trolebuses.
Estos anuncios, que me obsesionan y son una de las razones por las que podría considerar aprender lituano, suelen ser o bien publicidad o bien anuncios de la policía. Y aunque disfruto con aquel que promociona una especie de concurso de chicas en bikini, me pone muchísimo más ver cómo roban a una abuela por andar confiada y despreciar el consejo de su hijo (porque esa es la explicación que mi mente ha construido en base a las imágenes), ver a un niño perder la mano por asustar a las viejas y jugar con petardos o ver a otro chaval dejarse robar una bici y luego decírselo a su madre que llama a la policía.
Pero sobretodo disfruto como un enano viendo a otro chico (porque no puede ser que después de perder una mano y una bici, el coleguita tenga ganas para mucho mambo) encontrarse con un tipo que le ofrece (presuntamente) droga, quedar con él por la tarde y entre medias denunciar el miserable hecho a un vecino que toma cartas en el asunto informando puntualmente a la policía del, repetimos, gravísimo hecho para que más tarde, justo después de realizar el intercambio Dinero-SustanciaVenenosa salga la policía de un matorral a lo tebeo para cogerle.

Impresionante, ¿verdad? Obviamente, a personas de poco juicio le puede parecer que el chaval está actuando de forma poco ética tendiendo una emboscada al peligroso narcotraficante o que el chiquillo se está extralimitando en sus labores de ciudadano decente. O, desde otro punto de vista, que está corriendo un cierto riesgo al quedar con el drogota en el portal de su casa. Pero vistos los resultados no nos queda si no felicitar a los perros del Estado por su labor en la creación de estos spots y desde aquí les saludamos fraternalmente pese a echar de menos el ruido ensordecedor de las sirenas de sus hermanos madrileños.

Peculiarity nº 5: The police
Coming soon!
La policía es, sin duda alguna, un tema que preocupa a nuestros lectores. Quien más y quien menos todos hemos tenido algún encontronazo con las fuerzas vivas a lo largo de nuestra vida pero no por ello es lícito usar este blog para hacer broma del asunto o desquitarse de algún malentendido pasado que ha podido llevar al redactor a llevarse (siempre presuntamente) una reprimenda, multa o porrazo. Al fin y al cabo, eso también puede ocurrir dentro de una relación tan consolidada como la paterno-filial, ¿no?
Pues eso, que no es éste momento de soltar mentiras como que los antidisturbios van hasta el culo de farlopa antes de actuar o infundados topicazos como que "nunca que les necesité estuvieron para ayudarme pero siempre son capaces de encontrar tiempo para molestarme." Así que ya saben, circulen y no formen grupos a la hora de leer esta quinta Curiosidad Lituana.
A diferencia de la española, omnipresente en general pero muy especialmente en el contexto de las manifestaciones de estudiantes (¡genial cuando hay más madera que estudiantes!), en Lituania no se ve demasiado a la policía aunque tiene la capacidad de aparecer en los momentos en los que surgen problemas.
Cómo lo consiguen sin prácticamente patrullar o tener agentes en las calles es uno de los grandes misterios de mi existencia lituana. Descartando la posibilidad de que solo contraten a aquellas personas con el don de la ubicuidad, una improbable explicación la podríamos encontrar en los anuncios emitidos en las pantallas de algunos trolebuses.
Estos anuncios, que me obsesionan y son una de las razones por las que podría considerar aprender lituano, suelen ser o bien publicidad o bien anuncios de la policía. Y aunque disfruto con aquel que promociona una especie de concurso de chicas en bikini, me pone muchísimo más ver cómo roban a una abuela por andar confiada y despreciar el consejo de su hijo (porque esa es la explicación que mi mente ha construido en base a las imágenes), ver a un niño perder la mano por asustar a las viejas y jugar con petardos o ver a otro chaval dejarse robar una bici y luego decírselo a su madre que llama a la policía.
Pero sobretodo disfruto como un enano viendo a otro chico (porque no puede ser que después de perder una mano y una bici, el coleguita tenga ganas para mucho mambo) encontrarse con un tipo que le ofrece (presuntamente) droga, quedar con él por la tarde y entre medias denunciar el miserable hecho a un vecino que toma cartas en el asunto informando puntualmente a la policía del, repetimos, gravísimo hecho para que más tarde, justo después de realizar el intercambio Dinero-SustanciaVenenosa salga la policía de un matorral a lo tebeo para cogerle.
Impresionante, ¿verdad? Obviamente, a personas de poco juicio le puede parecer que el chaval está actuando de forma poco ética tendiendo una emboscada al peligroso narcotraficante o que el chiquillo se está extralimitando en sus labores de ciudadano decente. O, desde otro punto de vista, que está corriendo un cierto riesgo al quedar con el drogota en el portal de su casa. Pero vistos los resultados no nos queda si no felicitar a los perros del Estado por su labor en la creación de estos spots y desde aquí les saludamos fraternalmente pese a echar de menos el ruido ensordecedor de las sirenas de sus hermanos madrileños.
Peculiarity nº 5: The police
Coming soon!
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romero
sábado, 10 de enero de 2009
These last two weeks...
I came back to Vilnius on the 29th with two friends and the days that we spent together were truly great. One of the best New Year's Eve party ever.
These past days have been also the ones were I tasted the Lithuanian winter as it was in the "good old times". Meaning; extremely cold with some days reaching temperatures like -23º. The good thing is that everything was covered on snow which made me realize of two things:
- There is a special silence when it's snowing. The only thing you almost hear is your own steps on the snow.
- The semaphores and those signs that advise you how to go to a street reminds me to "Twin Peaks". Is not exactly that they are alike but they both share a feeling of coldness that is difficult to describe.
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